Nacimos de una observación simple: los líderes tecnológicos más influyentes no son solo técnicamente brillantes, son creativamente diversos.
En 2019, un grupo de profesionales tecnológicos se reunió en Barcelona con una pregunta incómoda: ¿por qué nuestras soluciones se sentían cada vez más predecibles? Teníamos experiencia, conocimiento técnico, recursos. Pero algo faltaba.
Durante meses exploramos hipótesis. Leímos estudios de neurociencia, entrevistamos a innovadores de diferentes industrias, analizamos patrones. La respuesta llegó de un lugar inesperado: los creadores más disruptivos en tecnología compartían algo más que habilidades técnicas. Tenían vidas creativas ricas y aparentemente desconectadas de su trabajo principal.
Ayudar a profesionales tecnológicos a escapar de patrones de pensamiento unidimensionales que limitan su potencial innovador.
Despertar capacidades cognitivas que permanecen inactivas cuando solo se ejercita el pensamiento analítico.
Crear conexiones entre mundos aparentemente separados: arte, música, gastronomía, tecnología.
No ofrecemos cursos convencionales. Diseñamos experiencias inmersivas que desafían tu forma habitual de procesar información.
Cada taller está construido desde la comprensión de cómo funciona el cerebro de profesionales técnicos. No pedimos que te conviertas en artista. Pedimos que experimentes con herramientas cognitivas nuevas.
Trabajamos en grupos pequeños, priorizamos la experiencia sobre la teoría, y creamos espacios donde el fracaso es bienvenido como parte del aprendizaje.
Facilitadores con trayectorias en tecnología y artes, unidos por la convicción de que la creatividad es una habilidad entrenable.
Nuestro equipo incluye ex-ingenieros de software convertidos en músicos profesionales, diseñadores UX con formación en danza contemporánea, y CTOs que encontraron en la cerámica una forma de pensar arquitectura de sistemas de manera radicalmente diferente.